Los sueños

Los sueños y metas de la vida se cumplen, cuando caminas con energía hacia ellos, hasta conseguirlos.
Sólo tienes que tener claramente en tu corazón, el motivo de hacia qué y para qué caminas.

Lo pequeña que soy...


(Foto de Chayo Roig Saurí)
Puedo hacerlo todo,
vivirlo todo,
sentirlo todo...
Excepto la soledad.
Esto me llena de alegría,
por que siempre me recuerda
lo pequeña que soy.


...

Ser aire



Nos enseñaron que no se puede volar.
Que sólo sobre la tierra podríamos existir.
Pero sé que también se puede remontar el vuelo sobre el aire.
Vivir entre corrientes, libre, sintiendo el oleaje de vientos que te llevan.
Sólo tus pensamientos te mantienen atado al suelo.
Aquellos que no se atreven ni a imaginarlo, son los que ponen el lastre a tus alas.

Emitir

(La fotografia es un regalo precioso de Miriam Rivas)

Somos responsables de lo que emitimos hacia los demás y hacia nosotros mismos.
Lo que emitimos al pensar, al hablar, al mirar y al relacionarnos, también.
Somos responsables de lo que ponemos en nosotros y a nuestro alrededor
porque todo fluye, todo se alimenta de energía que constantemente está
recargándose con lo que hay.
Y lo que hay, es la mezcla de todo lo que ponemos.

Tenerlo en cuenta es el compromiso de todo el que camina.

Me hacéis grande


Estoy justo en ese instante de vida, en que la felicidad de los demás la siento con la misma intensidad que la propia.

Es un estado especial.

Siento que tengo miles de manos… millones de corazones que laten fusionados con el mío.

Nunca me había sentido tan grande.

Caminando




Ando sobre la tierra...
Pero me cuesta quedarme.

...

Que los pájaros me aniden


Me estaba esperando.
Al acercarme sentí su poderosa energía llegando todo mi ser.
La toqué con respeto, y las vivencias que llevaba cinceladas en cada rendija de su alma, pasaron a la mía.
Aún conservaba la suavidad que sobre su piel, la han dejado mil olas.
Reposaba sobre la arena, frente al mar que tantas veces había surcado venciendo los vientos.
Alrededor la han nacido flores y pequeños arbustos.
Ya no es impermeable, ni lucha por mantenerse a flote, navega sin lucha, por otros mares.
Por entre los grandes huecos de su esqueleto entran y salen las golondrinas. Y algún pajarillo, ha encontrado cobijo en sus recovecos.
Está en un privilegiado lugar de la playa, desde su quilla, que sigue apuntando al mar, se puede ver todo el horizonte.
El mar, con sus tranquilas olas, no llega hasta ella, pero aún, cuando la echa de menos, se embravece y se acerca a bañarla, para que no pierda del todo su sabor.
Algunos días, con el arrullo de la marea, su alma se eleva sobre las olas, dejándose arrastrar mar adentro. Este modo secreto de navegar, no lo comparte casi con nadie. Porque solo los viejos lobos de mar y las barcazas embarrancadas en tierra, lo poden comprender.

Me senté junto a ella y recostando mi cabeza sobre sus tablas, charlamos largamente, y nos comprendimos.
Regresé muchos días, solo por sentirla de nuevo, sólo por seguir con ella conversando.

Cuando nos despedimos y empecé a alejarme, sentí mi alma idéntica a la suya.

Desde entonces, no quiero nada más, que la libertad de quien nada tiene que defender.
Y que mi alma hondee llenando el aire, para ser respirada.
Sólo quiero la vida, tal cual hasta mí llegue y vivirla sin lucha, sin resistencia.
Sólo estar y sentir.
Sólo navegar por todos los mares, verdes o azules, abierta de par en par, dejando que todos los pájaros me aniden y que todos los vientos me crucen.

Quizás alguien, al cruzarse conmigo, entienda mi idioma.

Celeste.





El amor tiene que ser para ganar.

(Foto tomada en un pequeño pueblo del sur de Tunez)

En memoria de tantas mujeres asesinadas por algunos hombres machistas, inseguros, violentos, cobardes.

Para oír el programa grabado en la radio, por favor pulsar en el icono de la derecha.

Gracias. No sabía qué más hacer ...

Un regalo para "comprender"


Un compañero de viaje me hizo un regalo.


Cuando lo desenvolví en casa, me llevé una gran sorpresa, porque consistía en un libro sagrado, bellísimamente decorado, con explicaciones marginales y comentarios del texto principal: ¡pero estaba escrito totalmente en árabe!
No podía comprender absolutamente nada. Ni uno solo de los trazos tenía significado para mi, o podía ser interpretado.
Realmente me quedé sorprendida.

Pero pensé que si mi amigo, que me conocía perfectamente, había elegido este regalo, sería por algo concreto y que posiblemente, tendría alguna razón para hacerlo de esta forma.

Durante mucho tiempo, me dediqué a estudiar el código de aquel libro, intentando entender, comprender el mensaje que guardaba entre sus páginas.

Después de mucho tiempo, un día llamé a mi amigo:

- ¡Entiendo un trocito! - Le dije llena de alegría. - ¡Después de mucho esfuerzo y trabajo, después de mucho empeño y constancia, he comprendido un trocito! - Le volví a repetir toda contenta...

Y mi amigo, en eso reconocí que era realmente sabio, me dijo con suavidad:

"- Querida amiga: el libro es cómo el vibrar de la vida y todo lo que en ella sucede y puede ser vivido...lo que haces, lo que sientes, lo que conoces y vives, no es más que un trocito pequeño de todo lo que te rodea, un trocito pequeño de todo lo que puede ser sentido y vivido...
estate atenta, la sabiduría del universo es infinita...adentrarse en ella es la tarea de todo caminante.

¡Comprende esto y será fácil el camino...!"

Antonio Gala, me da palabras.

A TRABAJOS FORZADOS

A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.

Ni concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,

Porque, en este proceso a largo plazo,
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.

...

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia.

Campo del agua

(Foto: Celeste. Actualizada el 25/01/2008)

Es la más simple y pequeña aldea de los Ancares.

Está arriba, en la montaña, rozando el horizonte.

El último trecho, hasta poder divisar el lugar, hay que hacerlo caminando. Aparece ante la mirada, de pronto, después de un recodo de la vereda.

“Campo del agua”.

¿Cómo algo puede tener un nombre tan hermoso?

Por encima de él no hay nada, está sobre la cima. Sólo nubes tímidas agarradas a las rocas. No tiene casas, sino pequeñas pallozas con techos de centeno.

Sus calles, están surcadas por regatos de agua, que salta entre las piedras, sobre la hierba.

Todo el lugar es la expresión más clara de la vida bullendo en su modo más puro.

Cuando voy, ante tanta belleza, tengo miedo: sé que llevo en la sangre mares de ramas y hojas. Mares de tierra y agua corriendo por los valles. Mares de copas verdes meciéndose al viento de la tarde...

Siento que algo poderoso me llama a perderme en ellos, a desaparecer, a quedarme siendo mar en la montaña...y me temo.

Envuelta en aquél silencio, siempre recuerdo que alguien dijo:

“Hay lugares donde morir es más fácil”

Es cierto, me dice el alma, es cierto...“Dejadme que voy de vuelo”.
...

Retándome

Casi todo lo que hago es para distraerme de mi misma.
Soy mi más poderosa enemiga.
Y sigo.
Alegre, retándome.
...

¡Aquí estoy vida!



Las personas con las que se comparte,
Los lugares,
Ese sentir, que late desbordándote….

La vida, si te dejas,
Te arropa con colores recién fabricados.

Y desde el corazón abierto a todo, te dan ganas de gritar:
¡Aquí estoy vida, hágase!

..

Continuidad...

Para vosotros, por todo lo que aportais a mi vida: rosas.
Que su esencia y color llene el año nuevo que comienza.
¡Un abrazo grande para la felicidad y la paz!

Para avanzar


Al caminar, hazlo con las personas que quieran ir por donde tú vas, que sigan libremente el mismo camino.

Cada uno tiene el propio y va a donde quiere ir, sólo los que libremente estén caminando por el que tú llevas, pueden ser tus compañeros de viaje.

Ningún otro te sirve.

Friedrich Nietzsche


Babia

Estar en babia, no sólo es un estado, sino, el lugar que lo hace posible...

http://viajesverdes-celeste.blogspot.com/

Silencio


La calma, la paz, el silencio, habitan mi casa.

Sumida en él, me he quedado sin palabras.

Dame las tuyas, amiga, compañero,

Quiero llenarme de tu música.

..

Perdida por los caminos

Hacer veredas entre la hierba, cruzar riachuelos, subir las rocas...

Sentarme a la sombra y dejar que me cuenten como se hace una cuchara de madera.
Bordear el mar, allá arriba en el acantilado más alto. Esperar el atardecer.

Oír acercarse las ovejas con sus esquilas. Que me reconozcan los fieles mastines.

Recoger los tomates del huerto. Quedar a cenar con los amigos.

Estar sola.

! Este es el momento!

...pero volveré !

a Landahlauts "Guiris en Graná"

Dale limosna mujer,
que no hay en la vida nada,
como la pena de ser,
ciego en Granada.

(Francisco A. Icaza)

A Lety "Porque yo así lo quise"

“Tenemos la lucha diaria, inevitable y mortalmente seria

de apoderarnos de la palabra

y ponerla en el contacto más directo posible

con todo lo que se siente, ve, piensa, imagina, experimenta.”

(Goethe).


A Laura "єℓ єѕρєkтα∂σя "

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:

cortan lirios, cortan rosas,cortan astros.
Son así

(Rubén Darío)

A Lucía Benítez "Mentidero"

Subida a una cucaña, despeinada por el viento...


“ Todo es doble; todo tiene dos polos.

Todo su par de opuestos: los similares y los antagónicos son lo mismo.

Los extremos se tocan: todas las verdades son medias verdades.

Pueden reconciliarse todas las paradojas”


Hermes Tremegisto (El tres veces grande)


A Erika Contreras y su Parkinson


Mi corazón ama a un árbol.

Más verde que el olivo,

Más poderoso que el roble,

Más bello que el naranjo.

En sus hojas conserva la eterna primavera

Y lucha con los vientos que arrasan la ribera

Cuan gigante guerrero.


Costa i Llobera


a Mari


(Michal Snunit)

a Julia Ardón




(Mario Banedetti)

A Pilar M. Clares


(Walt Whitman)

Hasta Septiembre!!!!


Brezo en flor por las laderas, carquesa y escobas amarillas, espino blanco. Olmos viejos llenos de hiedra, pequeños abedules brillantes al sol de la mañana, primaveras en flor junto al río y arriba, en las cumbres: ¡nieve! Así es la “Tierra de la Reina” la zona situada entre el pantano de Riaño y el puerto de San Glorio justo en la frontera de León y Santander.

Magnifico lugar. Sin duda la primavera tiene aquí su casa.

El alto de Llebes en plenos picos de Europa, es un magnifico mirador hacia varios valles.

Fuimos a comer a Potes, en un pequeño mesón: cocido liebanes, flan de orujo, vino de Valdebimbre... ¡sin palabras!! Jajajajjaja

Nos trajimos, quesada, queso de Valdeón y sobaos pasiego ¡como el buen yantar manda!

Si no habéis estado aquí, no demoréis el venir, sobre todo si os gustan los lugares vírgenes y puros donde el tiempo tiene otra medida.

Estos días han sido de descanso, porque ando metida en mucho trabajo y así seguiré hasta últimos de septiembre. Además de mi trabajo habitual, comienzo a dar los cursos que desde hace varios años vengo impartiendo a grupos de mujeres de la comunidad de Castilla-León.

Estoy terminando de ultimarlo todo.

Los cursos tienen una parte práctica y una de charlas y coloquio donde todos participan. Desarrollamos temas relacionados principalmente con la mujer: hábitos saludables, autoestima, reconocimiento social, importancia de desarrollarse personalmente etc.

Este año unas ciento cincuenta mujeres, participaran en ellos, en grupos de unas veinte o veinticinco personas.

Desearme suerte y ánimo.

Os confieso que me siento muy afortunada por poder realizar este trabajo y disfruto mucho con él. Siempre hay un intercambio de conocimientos, todas aprendemos, unas de otras y la experiencia siempre es positiva.

Nos volveremos a ver cuando los cursos terminen y vuelva a tener tiempo libre.

Os dejo un abrazo y todo mi cariño.

Necesito descansar...

...

Mi trabajo

(Foto tomada en Febrero del 2007)
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Conocí personalmente, a la Madre Teresa de Calcuta en Madrid.
Su generosidad y cariño, hizo posible que estuviésemos un rato compartiendo trocitos de vida: la suya, de una humildad brillante, grande, poderosa, llena de la fuerza que da la paz.
La mía, inmersa en un torbellino de luchas y sensaciones que me zarandeaban sin tregua.
Mi corazón aún lleva esos momentos vibrando en lo más profundo del pecho.
Yo, entonces, tenía miedo a todo lo que mis manos me mostraban: eran como ventanas a través de las cuales me asomaba al sentir y vibrar más profundo de los demás.
Durante muchos años, no supe qué hacer con todo eso...
Ella, puso sus manos sobre las mías y casi sin palabras, me quitó todos los miedos.

La Madre Teresa de Calcuta decía: "Las manos que curan, son las manos que transmiten amor".

Mi corazón, se reconcilió con el don de mis manos.
Desde ese día, supe cual y cómo sería mi modo de trabajar.

Han pasado muchos años...
pero cuando flaqueo, siento aún sobre mis manos,
la calidez y la fuerza de las suyas.

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Ampliación


He tenido el alma en obras.
¡Venid, ahora me cabe más..!

:)

Mi Extremadura

Antes que arrecien los negros nubarrones,
que andan arrebujaos y recios en tó lo alto,
me voy pa mi Extremadura.

Junto a la jiguera grande,
me esperan las mozas y los muchachos,
que tenemos, cosinas pa contanos.

El almuerzo de migas con torreznos,
y vinin de pitarra.
O un trozo de miajón pa mojá en la salsina...
Asín, me basta y me sobra. No necesito ná más,
que estoy jecha de terrones.

:)

Diosas de ocho brazos


Mi abuela, cuando algo era una injusticia contra la mujer, siempre decía:
“Vendrá otro tiempo...”.

El viernes, en la inauguración de La Semana de la Mujer en Astorga,
Suryakanthi Tripathi, embajadora de la India, estuvo con nosotros hablando sobre las mujeres y admirando parte de la obra de Julia Ardón expuesta en la sala.
Nos dijo:
“La mujer no ha sido educada para que tenga su propio espacio.
Pero tener un espacio físico y psíquico, es esencial para que se pueda desarrollar con todo lo que lleva dentro. Para que lo pueda manifestar con fuerza y claridad. Para que pueda demostrarse a sí misma y a los que la rodean, que tiene mucho que aportar y transmitir.
Tener nuestro propio espacio es ESENCIAL. Este es el tiempo de RECLAMARLO. De actuar para reclamarlo y conseguirlo.
En todo el mundo, por todos los países, en la India, en América, en España...la mujer está despertando y dándose cuenta que es una Diosa de ocho brazos.
Ha llegado el tiempo de las Diosas.
Conseguiremos nuestro espacio, es imparable el movimiento, porque ahora sabemos que podemos hacerlo.
Los robles, se talan de un golpe tras otro...¡¡¡Ha comenzado el movimiento!!!”.

..

Julia Ardón en la "Semana de la Mujer" Astorga

Doce bellas han viajado a España cruzando el mar,
y están ahora luciéndose, en la sala de exposiciones de Astorga.
Julia Ardón les capturó el alma al fotografiarlas.
Ahora su mirar, llena de magia la Semana de la Mujer...
El Salón de Belleza. Julia Ardón
Semana de la Mujer Astorga del 2 al 20 Marzo.

¡Gracias Julia por ser tan generosa y por tu excelente trabajo!




Candiles

"CANDILES"


En las costas acantiladas, me impresionan los grandes faros, allá en todo lo alto, bramando en la noche y extendiendo su poderosa luz que hasta la niebla abre. ¡Impresionantes!

Una tarde subí para mirar el mar sentada junto a uno, en el borde del acantilado.
Llegaba la noche calmada y relajada. El faro callado, parecía más manso.

Bajo el acantilado, las barquitas faenaban, mientras la noche se les venía encima.
Después, cuando la noche fue más cerrada, solo sus pequeños candiles parpadeaban tímidamente.

Me imaginé al pescador trabajando solo, movido por las incesantes olas, tirando sus redes a la luz del pequeño candil…

Y sentí, que algunas personas con las que me encuentro, son eso: candiles.
No faros majestuosos...si no pequeños e imprescindibles, candiles.
Están por todas partes, ayudando, dando sonrisas, poniendo algo cálido, sin grandes estruendos...
Pequeños y maravillosos candiles que andan por la vida con sus pequeñas lucecitas, iluminándola y llenándola de más VIDA.

Nos atraen más los faros, claro está.
Pero a las personas "candiles”!les debo tanto!

Historia de Petra


Me marcho de viaje: Valencia me espera.

Os dejo con mi nuevo blog. Agradeceré mucho vuestra opinión.
Un abrazo grande y todo mi cariño.
Hasta dentro de unos días.

!Tan bello!


Tan bello!!!
Rápidamente consiguió una botella de agua fresquita...
Y posó para mi cámara con la mayor naturalidad.
En su pueblo lo del tiempo se lleva de otra manera...
qué más da que sean las once o las doce y media? Charlemos!.
Sabía de todo, le interesaba todo, preguntaba por todo, reía por todo
y cuando lo hacía, el vibrar de su noble alma, se le escapaba por la sonrisa...
Tan bello!!!

..

Homenaje a Silvia Delgado



"Nadie encuentra el camino
si está a oscuras
y no amanece nunca".
(Gritó Silvia)


Silvia Delgado
http://niunpasoenfalso.blogspot.com/

* La conocemos muy poco para lo que ella sabe de nuestro caminar.
Todos pasamos en alguna ocasión el mismo puente...algunos van delante.

...

Libertad?

¿Seguro que somos libres?

¿Seguro?


Lista de cosas pendientes de hacer


Lista de cosas pendientes de hacer:

*Pasar un tiempo en Cuzco, Perú.
Caminar por sus calles, tocar las piedras de sus muros, dejarlas que me hablen... escuchar a sus gentes, ir a sus mercados, comer sus platos...sentarme en la catedral y “sentir”.
Llegar a Machupichu, plantarme ante él.
Mezclarme con el viento y rozar con las manos sus formas, colarme por sus rendijas, levantar polvo en sus terrazas, recoger en mi alma sus recuerdos...y regresar.

* Ir a Venecia y navegar por sus calles en góndolas como peces. Oler sus casas y sus gentes, pisar su poco suelo apuntalado...” dejarme amar” en Venecia antes de que todos los “Casanovas” desaparezcan.

*Fabricar un “chozo” de pastores, igual que el de mi abuelo en mi infancia, ese donde pasábamos algunas noches del verano bajo un cielo lleno de “caminos de Santiago” y estrellas con nombres de corderitos...ese donde oíamos toda la noche a los grillos y las ranas. Y desde el cual, vigilábamos para que los lobos (yo los vi) no se llevaran las ovejas del redil.

*Regresar al pueblo donde nací, regresar para tocar con las manos sus puertas, para mirar desde las pequeñas ventanas los tejados rojos, para llegar a las encinas y sentir de nuevo el sabor de las bellotas...sé donde hay una encina que las tiene muy dulces.

*Hablar con los compañero de la infancia de los que me fui distanciando...quedar con ellos en la terraza “del silo”, tomar con ellos una cerveza fría.
Reírnos de todas las gamberradas, recordar a los profesores y los juegos del recreo, volver a preguntarnos “¿te acuerdas de D. Manolo?...sabes, me le encontré en el metro de Barcelona...

* Pasar un mes entero en “la raña” la tierra de mis abuelos donde pasé la infancia.
Subirme a al pino grande y poner al fuego las piñas para que se abran.
Buscar entre las piedras las “camisas” de culebras...Intentar robar miel a las abejas que tienen el panal en el roble del camino.
Sentarme al fresco de la tarde y dejar que el aire traiga hasta mí los esquilones de los ovejas...adivinar el lugar exacto en el que están.
Ir al avellano, por aquél camino que usaba la abuela y que pasa por el pozo sin brocal. Entrar en la casa de “tía Marciana” y sentir su aroma a membrillos colgados del techo...asomarme al brocal del pozo grande, quedarme un rato mirando los peces del agua.
Buscar erizos, por donde los solía encontrar.
Sentir la presencia de “paco” mi querido perro...sé que nunca se marchó del todo.

*Buscar a aquél chico de Almería, recuerdo el nombre de su pueblecito “Huercalovera”...éramos tan jóvenes!. Quizás pueda devolverle aquel beso que me asustó tanto...

*Hacer trueque: Recibir a todo el mundo que necesite mi ayuda sin medida del tiempo, ni nada que no sea su necesidad y mis manos... trabajar en los pueblos pequeños, en las aldeas o en las ciudades “Calcuta” del mundo, de las que todos salen.
Quedarme con sólo mis manos... Dormir y comer con ellos a cambio de mi trabajo...
¡me lo debo!


Y por supuesto: Seguir "viviendo" la familia, los amigos...mi amor. El trabajo, los campos, el mar. El aire en la montaña, las conversaciones con los desconocidos, los barrios y sus casitas, la buena gente que tanto toca mi corazón...

Y por supuesto, vosotros: El navegante, Julia, Buitre..., Mar, Erika, Lety, Pilar, mentes...Catalina, Lucía...Vero, Blanch, lis, María C...Chayo, Casiopea, Caminante, Morgana, Galafer, Mariposa...Delusión, Violeta, Cel, Laura, Andrés, Cazadora...,Juan sencillo sencillo, bajamar, Gonzalo, Almendra, Mari, Alma, Celestino, Bernardino, Adan y Eva, Depropósito, Violeta, Chayo, Francisco, Gonzalo bis... todos los anónimos. Y todas las palabras...que llegan y me abrazan...

!Tened misericordia de mí !


Si me encontráis y estoy en el silencio...
Si me encontráis y soy vociferarte e irascible...
Si me encontráis y mi rostro es de tristeza
O doy saltos de alegría: no soy yo.
¡Tened misericordia de mí!
No me juzguéis ni intentéis comprenderme.
Recordad que estoy hecha de barro y tempestuoso mar.

Mis manos de alfarera
no siempre dominan el torno
en el que giro.

Algún día os encontraréis conmigo
y seré sólo arcilla esparcida al sol
sin forma alguna.
Tierra que la lluvia moja
y el aire moldea.
Mientras tanto: ¡tened misericordia de mí!

El viejo castillo


Como siempre, regresé al castillo.
Entré en una de sus salas y allí, protegida por sus poderosas paredes, me dispuse a descansar.
Dejé sobre el suelo la armadura, la espada y el escudo.
Venía de muchos años de lucha, durante los cuales tuve que enfrentarme a multitud de batallas.
Sentía, que poco a poco me había ido endureciendo. No sólo mi armadura era fuerte y aguantaba duros envites, sino que todo mi ser, se había ido haciendo insensible y rígido, pues cada lucha mantenida había alejado de mi corazón cualquier cosa que pudiera debilitarle o hacer que se tambaleara.
Me había convertido en una poderosa guerrera, pocas luchas me amedrentaban. Me enfrentaba a ellas con decisión y coraje, sin retroceder.
Mucha gente admiraba mi valentía y aunque eso no suponía para mí ningún orgullo, me reafirmaba que estaba haciendo lo correcto y que lo hacía de la forma más eficaz.
Así era mi vida de guerrera. Transcurría sin dejar que nada me pusiera de rodillas, sino que caminaba erguida hacia las dificultades, por duras que fuesen o por mucho que pesara sobre mis hombros doloridos la rígida armadura con la que me cubría.

Ahora, estaba en mi castillo, podía bajar la guardia y descansar.
La armadura, el escudo y la pesada lanza que siempre llevaba en la mano, estaban tirados por el suelo, como inútiles trozos de metal.

Dormí durante muchas horas, abandonada al sueño reparador.
Cuando desperté, quise incorporarme. Pero sentí todos los miembros debilitados y sin suficiente fuerza. Me quedé, despierta y tendida sobre el lecho. La luz de las ventanas entraba suavemente y el silencio lo llenaba todo.

Oscureció y volvió a amanecer numerosas veces, y yo, permanecía tendida sin hacer nada.
Cuando por fin me incorporé, me sentía diferente: el cuerpo ya no me pesaba, era ligero, liviano.

Miré por la ventana y tuve la sensación de ver por primera vez las cosas. Las reconocía, pero ya no eran como antes, algo las había cambiado. Incluso yo no era como antes, me sentía diferente...llevaba tantos años vestida para la lucha, que desnuda, casi no me reconocía. Se me había olvidado cómo era antes de este tiempo...

Recogí las distintas partes de la armadura para írmelas poniendo, pero ahora las sentía tan toscas y pesadas que fui incapaz de colocármelas. Era cómo si nunca hubieran sido mías, como si fuese extraño que las hubiera podido usar y hacer de ellas mi modo de vida. Cogí la lanza, pero la sentía demasiado grande y casi no podía con ella. Lo mismo sucedió con el escudo; era tan pesado que casi no podía levantarlo. Tuve la impresión de que eran más grandes que todo mi cuerpo y las dejé sobre el suelo.

Pero no tenía nada más. No tenía nada más para cubrirse y salir de nuevo a la vida que me esperaba. Solo la armadura, el escudo, la lanza...solo eso. ¿Con qué me cubriría ahora? ¿Con qué me defendería en la lucha? ¿Cómo vencería en las batallas? ¿Qué sería de mí sin que la armadura me protegiera?. El temor por este pensamiento, fue acallado por un nuevo sentir y razonar que se fue abriendo paso en mí, cada vez con más firmeza y claridad: caminaría sin nada. De nada cubriría mi cuerpo, con nada pelearía ni me protegería. ¡pondría fin al tiempo de batalla!.
El temor seguía en mí, pero la decisión brotaba de mi corazón con tanta fuerza y claridad, que ni un paso atrás me permitiría, sólo este compromiso de vida que se había implantado claramente en mi alma.
Salí a la calle y comenzar a caminar: iba desnuda. Nada cubría mi cuerpo.
Sentí el viento sobre la piel. La hierba seca, se me clavaba en los pies al pisarla y andar. En las piernas, me arañaban los matojos, pero seguí caminando…

No sabía qué me esperaba, con qué me encontraría, qué sería de mi o cómo sería mi existir. Pero algo poderoso me empuja a seguir y lo hice sin resistencia.

Caminé alejándome del castillo durante días y más días. Poco a poco, a medida que me alejaba, iba retomando mi ser. Me sentía bien, ligera, tranquila, llena de fuerzas. Aún con temor, pero decidida. Miles de sensaciones se debatían dentro de mí.

En cada día que pasaba, me reafirmaba en mi compromiso: caminar así, sin que nada me protegiese, desnuda ante la vida. Desprovista de todo, sin armas ni escudos. Con las manos abiertas. Sin más defensa, que mi propia piel.
Caminaría sin detenerme ni retroceder, aunque el camino fuera difícil y mil veces cayera o fuese vencida.
El tiempo pasaba, mi caminar no se detenía y cada vez me alejaba más de todo lo que había sido y me adentraba con firmeza en esta nueva vida.
Algo sutil y cálido me arropaba por encima de modo poderoso. Nunca antes había sentido así mi propia fuerza y energía.
Pensé que todo estaba bien, que todo encajaba. Miré por última vez hacia atrás, fue solo un instante, y seguí caminando.

(Esta experiencia es el porqué, comencé la vida de nuevo).

Desde aquel día



Desde aquel día... algo ha cambiado en mi vida.

Recuerdo que decía: ¡que nadie toque mis rosas!

Ahora me observo diciendo:

¡venid, tengo rosas, llevaos todas las que gustéis!

...desde aquel día.




Esencias


Algunas veces, el corazón se me cansa y se queda sin esencia.
No siempre es fácil continuar y quedarse. Quedarme, es la asignatura que peor llevo.
Pero mi alma sabia, me recoge del vacío y de su mano, me lleva por calles llenas de aromas para que me llene de nuevo de todo lo que necesito para continuar:


Pizca de jengibre en el abrazo de los amigos, para calentar el corazón.

Orégano y tomillo en las palabras de tantos, que me regalan sus voces perfumadas para quitar malos sabores.


Nuez moscada, en el trajín de mis hijos, que me incitan a caminar bajo su luz.


Coriandro y cilantro, en la capa protectora de la familia, para sentirme a cubierto de la sinrazón.


Curcuma y cayena en las pisadas de tantos que me acompañan, para que no se borren sus huellas y pueda seguirlas con facilidad.


Canela y vainilla sobre el aire, que le perfuma de estímulos para al respirarlo, sacudir la quietud asfixiante.


Anís dulce en la boca de quien me tiene enamorada, para recibir suavidad y dulzura con cada beso y borrar todas las palabras que no sean para la calma y el amor.

Me voy a caminar por la calle de las especias... me tomaré todo el tiempo que necesite hasta traer el alma de nuevo perfumada.


El corazón


(Foto de Julia Ardón)


El corazón nunca está en tierra. Le llama el aire.

Su libertad, le lleva constantemente a volar.
No le llaméis, ni intentéis que se detenga.
No podréis atarle a lo simple.
No le detengáis, sabe que también es gaviota.

25 años desde entonces...


Recuerdo perfectamente aquel día:
Yo, con 18 años, le pedí a un Dios de cuya existencia ni siquiera estaba segura, que por favor me ayudara:

“Si existes, líbrame de la vida simple, de la vida monótona, del tedio rutinario, líbrame de la existencia insustancial en la que los días y los años se suceden haciendo montones de nada...
Quiero sentir cada día que la sangre hierve en mis venas, que estoy viva, que existo en un espacio donde suceden cosas y estoy en ellas... no quiero la comodidad, ni el conservadurismo, ni el asentamiento del “todo hecho”, no quiero lo fácil, ni la vida en la paz de “nunca me pasa nada”. Si existes, no dejes que esto me suceda...”

Ahora, doy las gracias y brido, por todo lo que se me ha concedido: amar, luchar, sentir, "vivir" en un mundo maravillosamente complicado.

Al levantar mi copa, lo haré por mi, pero tambien por toda la gente que a lo largo de tantos años me han acompañado en el camino: los que me enseñaron la paciencia, los que me ayudaron sin preguntar, los que compartieron mi esfuerzo, los que tendieron su mano para que me levantara, los que dejaron sus pisadas marcadas en el camino para que las siguiera, los que llevaron mis luchas como suyas, los que celebraron conmigo las alegrías...

Por vosotros brindo: Por vuestras manos, por vuestra mirada, por vuestros pasos, por vuestra palabra, por vuestros silencios... ¡mi copa también es, por cada uno de ustedes!
Un abrazo grande, grande, para todos: pertenecéis a la parte de cosas hermosas que la vida generosamente me permite tener.

Pintando poemas, SAM3



Pilar nos propone una visita preciosa por la ciudad y otra forma de ver las calles. Las palabras del autor, Samuel Marín, son toda una invitación para el alma.
No os lo perdais: http://lapistoladelarra.blogspot.com/

Será una buena oportunidad para conocer el trabajo de alguien enamorada de la belleza, comprometida con la palabra y la acción.

VIAJANDO...
Me tendí sobre la cama y esperé relajada el sueño.Miré el techo de la habitación y me quedé escuchando los pequeños sonidos de la noche.De pronto sucedió, sin que ni siquiera hubiera podido preverlo:estaba fuera del cuerpo.

Me miré intentando comprender lo que sucedía, y vi mi cuerpo, pesado y grande reposando sobre la cama. Estaba situada como a metro y medio del suelo, por encima de la cama, a un lado.Mi forma en este estado, se parecía mucho al cuerpo físico. Era como un globo que le imitase, pero algo desinflado. Las dos formas, eran lo mismo, como desdobladas una de la otra sin separarse del todo.Estuve mucho rato observándome, reconociéndome, en este nuevo estado. Mi cuerpo descansando, era más grueso y menos alto, de lo que recordaba.Durante mucho, mucho rato, me quedé allí, sin saber qué hacer o cómo reaccionar. Solo estaba allí, quieta, atenta a todo.No tenía miedo ni temor, sino una apacible calma.

Sentí un ruido que provenía de la calle. Y me pregunté qué sería. Pensé en la calle y al instante estuve en la calle.La forma que ahora era, se deslizó velozmente por el pasillo, pasando sin más por la puerta de la habitación y por la de la entrada. La parte que unía los dos cuerpos se extendió haciéndose muy fina, pero mantenía siempre una conexión entre las dos formas.En la calle no había nada, todo estaba en silencio. Pero me quedé unos minutos mirando. ¡Era todo tan diferente mirándolo desde esta forma!La luz, los detalles, los sonidos, las sensaciones…Estaba admirada.Recordé mi cuerpo, me preocupaba qué sería de él o cómo estaría y en otro instante volví atravesando la puerta y el pasillo entrando de nuevo a la habitación.

Al cruzar por el pasillo, a pesar de que todas las luces permanecían apagadas y solo había una tenue penumbra, veía con gran precisión todas las cosas por las que pasaba: las vigas de madera estaban llenas de multitud de agujeritos y oía con nitidez cada sonido que de ellos salía.Los desconchones de la pared tenían diminutos insectos escondidos entre sus capas de pintura. Y en las plateadas telas de arañas que colgaban entre las vigas, había mucha actividad.Era increíble que todo esto lo pudiera captar en solo el instante que tardaba en cruzar el pasillo, y que además, lo pudiera ver todo con tanto detalle, como si sus ojos fueran dos potentes lentes.Volví a oír ruido en la calle y de nuevo dejé la habitación y me marché fuera.Ya no me preocupaba tanto que mi cuerpo físico estuviera solo en la habitación y que otra, lo que era yo en esos momentos, estuviera fuera.
Como todo estaba tranquilo y tenía mucho tiempo me detuve a observar todos los detalles: la farola que iluminaba la calle, daba una luz amarillenta y mortecina. Junto a ella revoleteaban muchas pequeñas mariposas, atrapadas por la luz y el calor. Nunca había estado tan cerca de ellas. Las miraba a su misma altura y muy cerquita de donde estaban. Sentía el sonido de sus alas y cómo el calor de la bombilla requemaba sus cuerpos hasta atontarlas por completo.Pensé que me gustaría ver a alguien estando en este estado, para ver qué sentía o cómo sería. Pero no había nadie, todos dormían.

Pensé en la casa de un familiar, y si estaría alguien despierto, y sólo pensarlo me deslice rápidamente por las calles que separaban una casa de la otra, hasta llegar a la puerta.Pero tampoco aquí había nadie.
Por alguna razón me parecía muy importante ver a alguien en este estado.
El recuerdo de mi cuerpo me devolvió rápidamente a la habitación... pero todo seguía tranquilo.
Salí de nuevo a la calle.

Ahora me parecía divertido poder pasar de aquella manera las puertas y cómo la forma que ahora era, se deslizaba rápidamente de un lado a otro, como escurriéndose por el aire.

Permanecí en la calle a la espera de que alguien pasara, ya comenzaba a amanecer.Un señor subía calle arriba, venía fumando, sólo llevaba un pequeño bolso y caminaba encogido tosiendo de vez en cuando.
Cada vez estaba más cerca.
Si me hubiera quedado en mitad de la calle, habría pasado por el medio de él. Pero me aparté y pasó a centímetros de donde yo estaba.Él no me vio. No sintió nada especial ni fue consciente de que yo estaba allí junto a él. O quizás sí, porque justo al cruzarse, él sintió un escalofrío, como de frío. Pero siguió caminando sin más....

Que curioso era todo. Que diferente, cuantos detalles y sensaciones se podían captar.Cuanto se podía sentir y ver en este estado. Que ampliados estaban los sentidos y que capacidad tan grande de ver y oír todo en sus mínimos detalles.

Estaba amaneciendo, mi cuerpo físico seguía descansando tranquilo y relajado en un plácido sueño, esperando sobre él, razone todo esto.

Ya entraba luz en la habitación y eso me inquietó.¿Qué haría si venían a despertarme y no podía levantarme? ¿Cómo haría para poder volver a mi cuerpo y que todo volviera a estar normal? No tenía ni idea.Sentí la puerta de entrada abrirse. Venían a despertarme.Esto fue suficiente para que inmediatamente mis dos cuerpos se unieran de nuevo.

Me incorporé y me senté en la cama. Sentía mi cuerpo pesado y lento. Muy pesado y muy lento en comparación con su estado anterior.Y torpe.

Tardé varios días en comprender todo lo que esta experiencia había cambiado en mi.

Desde este día, vivía casi como antes, pero nada continuó siendo igual.
(durante algún tiempo pensé que esto era extraño, después, poco a poco, me fui acostumbrando a esta facultad que tanto me ha ayudado a lo largo de la vida

He pasado el día en el valle.
Las hojas ocres y amarillas, el silencio, el río manso…me he tenido que parar y besar la tierra...

Cuidadme hasta que el alma me regrese: se ha quedado prendida entre las ramas de mis mares verdes.

Isla de San Simón (Carcel y Leprosería) Año 1936


Pontevedra 24 noviembre 1936

A mis queridísimas hijas Patriquiña, Teresita y Purita.
Nenas mías: como irremediablemente tengo que hacer un viaje muy largo y tengo que separarme de vosotras por mucho tiempo. Quiero deciros adiós y pediros que penséis mucho en mí. Hablando de vuestro papá todos los días.
Y veréis mi retrato, como si fuera yo mismo. Porque aunque yo marche, os llevo en mi corazón a todas.
Por ser tanto, tanto lo que os quiero, no quiero veros, para que me recordéis siempre, como la última vez que me visteis.
Tu Patriquiña, que eres la mayor y siempre fuiste tan buena y formalita, tienes que cuidar de tu mamá y tus hermanitas; siendo siempre obediente, estudiosa y cuidando de Teresita y Purita para que nadie les haga daño.
Y para que sean como tú, buenas, obedientes y estudiosas.
Tu papá que te quiere tanto te pide que te acuerdes de él toda la vida.
Teresita: tu que también eres tan buena, empieza a ir al colegio y aprende a leer y escribir, para que cuando seas mayorcita, ayudes a tu mamá.
Y tu Purita, nena mía pequeñita, que apenas conoces a tu papá, besa mucho mi retrato.
Si guardáis esta carta y cuando vayáis creciendo la leéis, sabed que vuestro papá os quería tanto que cuando marchó de vuestro lado, os llevaba en el corazón, hasta la última vez que las lágrimas salieron de sus ojos.

Adiós nenitas mías, ser muy buenas con todo el mundo y no olvidéis nunca a vuestro papá que os manda todos los besos al deciros adiós.
Luis.

LLOVIA MANSAMENTE...



Sentado bajo una jaima improvisada, dibujaba nombres, con su cálamo sobre papeles encerados.
Su pose era, como aquellos contadores de historias o vendedores de romances viejos, tantas veces imaginados.
Llovía mansamente. Había silencio en la plaza.

No pude evitar acercarme a él y en voz baja, decirle tu nombre y el mío... -¿los puede escribir juntos, por favor?.

Y los grabó sobre el papel.
Los miré y vi que parecía sólo una palabra...
Le pregunté – ¿es sólo una palabra?

Y él con ternura y complicidad en los ojos, me dijo: - entendí que me dijiste...escribe AMOR.

Me marché despacio, sintiéndome afortunada. Y dejé que el sentir producido, me empapara el alma como la lluvia, suavemente...

30 noviembre 2006

Esta tarde, cuando ya casi terminaba el trabajo, ha entrado un niño:

- ¿Tenéis una crema que quite el dolor de las manos?

- Si, la tenemos.

- ¿ayuda mucho… de verdad quita el dolor?

- Bueno, sí, ayuda mucho…

- Me podéis dar una, tengo 10 euros…

- Pero tú no necesitas ninguna crema… ¿cuantos años tienes?

- Nueve. No es para mí, es para mi mamá. Se la quiero regalar, mañana es su cumpleaños…


Hacía frío en la calle, pero hemos caminado hasta casa, con un calor especial en el corazón.


Celeste.

La miré y me vi en sus ojos.
Dentro de su piel, arropada con sus telas.
Sentí en mi alma su tristeza y soledad.
Era un ser anónimo arropado por el silencio.
Sentí la línea que nos separaba y nos unía...
Sentí que en mi vida,
caben todas las vidas con las que me cruzo
y que todos los corazones pueden latir en el mío.
Mi alma está hecha de trocitos anónimos...

Celeste

Algunas veces...

Soy el roble.
Soy las hojas y el suelo tapizado.
Soy las ramas, el musgo y el silencio que envuelve el valle.
Soy el zorzal cobijado en cualquier hueco. Y el aire fresco de la tarde.
Estoy dentro de mi, pero también fuera, mezclada con la niebla...
El alma ya no me pertenece. Está esparcida por la vida, prendida en todo lo que late.

No hablo para que se me entienda. Yo tampoco lo puedo hacer a veces. Solo lo comparto.

Celeste.

Regresé y le llevé buñuelos de crema.
La sonrisa, es una antorcha muy poderosa: llovía, pero la suya, iluminó todo el valle.

Hay gestos simples, que siempre hacen sonreír al alma.
Celeste.


Si me amas:
Hazlo para la libertad.
Invítame a caminos nuevos, que me lleven a lugares aún por descubrir y de los cuales no me quiero privar.
No pongas, en nombre de nada, puertas al campo, puertas invisibles que limitan.
Invítame al aire.
Y que cada soplo me lleve recorriendo la vida que me espera.
Si me amas, no me pares. Sopla para que todo mi ser se derrame y se funda con la vida.
Sólo así, te podré devolver el amor que me das: libre.

Celeste.


Yo como mi admirado Neruda
" CONFIESO QUE HE VIVIDO "
Y en ello aún estoy.
Cada día, cada instante, son " vividos " por mi
sin dejarlos perderse, sin desaprovecharlos.

Sabiendo "VIVIR" el temor, se diluye y desaparece.
!Brindemos por la vida!

Canto del Derviche.

Inmersa estoy en los pliegues del amor
Totalmente libre.
Aquí he estado innumerables veces
He recorrido incontables caminos.
Charlatán y rey he sido
Sanador y enfermo.
Como nube he flotado
Y como lluvia diluviado.
Soy de viento y de fuego
Estoy hecha de tempestuoso mar.
Me moldearon de arcilla,
Soy la esencia de la risa: Pura luz.
Si me ves, mira de nuevo:
¡no soy yo a quien has visto!.

Sé que hay música dentro de mí.
Pero hay días que soy incapaz de escucharla.
En estos días, solo espero… y confio.

Sé que hay música dentro de mí..!

Celeste.


Tendría diez o doce años.
Mendigaba en una plaza.
Se marchó calle abajo, con la mirada baja…
Sé de ella, todo lo que me contaron sus ojos.

Celeste.


Todas las cosas tienen alma…
Descubrirla, verla, sentirla, es el privilegio de todos aquellos que “miran” con el alma.

Celeste

Cada día, es único, irrepetible...
Se nos entrega gratis y comienza siempre con un hermoso e impresionante amanecer...

Pero muchos de ellos, nos los perdemos ocupados en nuestras tristezas.

Celeste

La tristeza es como el desierto.
El corazón, no tiene a qué agarrarse para protegerse de la nada que siente.
Todo a su alrededor está vacío, es árido.
Nada hay a su alcance que refresque el alma y la motive a vibrar de nuevo.
Nada ven los ojos en lo que refugiarse de la soledad que sienten.
Como la finísima arena, la desgana, lo llena todo. Y no te resistes... Dejas que las dunas se acerquen a ti, que te cubran... incluso hay cierto placer en desaparecer dentro de ellas... en perderse en ellas.

Todo lo que toca, todo lo que siente, , todo lo que ve, todo lo que vive...está para ella desierto.
Ni una sombra reparadora puede cobijarse, ni una gota de agua la refresca...nada.
Mira su realidad, su verdad y es esta.

El alma que siente así, ha perdido la esperanza, la claridad.
Le cuesta comprender que, en el gran viaje por la vida, este estado, sólo es eso: una de las etapas.
Y que si se pone en pie y sigue caminando, detrás de alguna duna, no lejos...está el oasis.

Celeste.

SIN PALABRAS

Estaba amaneciendo. El sol, tímido pero poderoso, apartaría al viento y se elevaría sobre el lago de sal...
Todos esperábamos el instante en que los primeros rayos iluminasen el paisaje blanco.

La vieja barcaza, llena de todos los amaneceres, yacía tranquila ante nuestros pies.

Mis manos se pararon a tocarla, apenas la rozaron... agachada junto a ella, me quedé esperando...
sentir como ella, vivir como ella...
ser como una vieja barcaza anclada sobre el lago, dejando que el aire y el sol me llenen...
abierta a la vida sin resistencia, sin añorar ni desear nada, que no sea VIVIR intensamente, este instante.

Sí, Verdaderamente, mi alma no quiere nada más.

Y cuando metida en el mundo, se me olvida, siempre, siempre, siempre... aparece mi barcaza, me llama... y me lo recuerda.

Celeste

Manuel Quiroga Valparís. 98 años. Nació en el 1908, en la parte alta del Caurel, Lugo. Soltero de toda la vida, vive solo desde hace 27 años.

Experto en injertos de yema, en reparar los yugos, en fabricar madreñas con las hayas más fuertes...
Jamás habló otro idioma que el galego cerrado de la zona, porque el valle y la montaña, siempre le bastaron.
Aquí, compró y vendió las vacas, la miel de las colmenas, o las pieles de curtir.
Aquí hizo tratos con las tierras y esperó paciente el pago de sus jornales.
De mañana a la noche, el trabajo, y para la diversión, la fiestas con tambor y las tonás de la taberna.
...
Todo lo demás ya no le cabe en la memoria. Dice que la vida le enseñó a hacerla pequeña, para no llevar tanto peso...Y para reír.

Sentado al sol, sin más tarea que vivir, su voz, suena fresca y fuerte. Alegre por ser escuchada.

- Tengo que marcharme...Le dije después de un buen rato.
Pero él, insistía en la conversación diciéndome:
- sobra el tiempo... sobra el tiempo...tenemos mucho...
- ¡viviendo con prisas, se vive menos...!

Regresé despacio...su voz, hondeaba sobre las montañas.

Celeste.

La persona que amo es como los bosques de abedules,
llena el viento de algo bello que se mece por el aire
poniendo sonido y color.

Es como el mar, lleva y trae música entre sus manos.

Es como las cínias del jardín,
ellas solas bastarían para llenarlo todo.

Es como los trigales de mi tierra,
reflejan la luz del amanecer y la guardan
para repartirla por los atardeceres.

Es la calma del río y la fuerza del fuego.

Es como los dulces árabes,
pequeños, delicados, fragantes, exquisitos...

Es mi refugio, mi descanso...
sin que se note, llena mi existir de algo mágico y poderoso.

¿Podría no estar enamorada?

Celeste




Hay días en que lo más simple
me emociona hasta el extremo.

Hoy, vagabunda por aldeas
de los ancares gallegos,
me senté frente esta puerta.
¡Hay tanta vida escrita en ella!

Golpes de fragua,
golpes de azuela,
golpes de vidas vociferantes...

Manos...
que la cierran con ternura,
que la abren con prisa,
que la empujan cargadas,
que la pasan expectantes...
Manos que llevan, que traen...
Que vivieron a su abrigo
momentos de amor
lloraron tras ella
la incomprensión y la fuerza.


Manos.
Veo en su aldaba y su madera,
cientos de manos:
Curtidas, suaves,
pequeñas, fuertes...
Día tras día, año tras año....

Manos anónimas.
De vidas que no salieron nunca del valle,
y que se quedaron hablando a media voz,
prendidas en las rebollas.

Guardé en el alma todo esto,
y soy tan así, tan qué sé yo,
a mi manera,
que para decir adiós,
tuve que besar la puerta.

Celeste

Tiempo sabático



Gracias a todos los que habéis compartido trocitos de vida conmigo.
Gracias por palabras calentitas, por amorcito del bueno, ese que tanto alimenta cuando se recibe de modo tan generoso.

Gracias por acompañarme y comprender.
Gracias por haberme permitido entrar en un trocito de vuestro sentir y pensar.
Gracias por lo compartido.
Y por tanto buen rollo y tanto cariño como me habéis dado.

Cuento con vosotros.
Me encanta vuestro trabajo y todo lo que aportáis.
De vez en cuando me asomaré a dejaros un abrazo... Seguiré cerquita.


!Para vosotros!
A tod@s los que leen este espacio, a todos los que me escriben y me animan a seguir:
GRACIAS!.
Siempre es un placer compartir y sentir que somos muchos los que caminamos buscando lo hermoso de la vida y todo el conocimiento que en ella se puede llegar a conseguir.
Que el vibrar de esta energía, crezca siempre y se expanda.
Un abrazo a todos.
Celeste.

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! For you!
To tod@s those who read this space, to all those who write to me and encourage me to continue: THANK YOU!. Always it is a pleasure to share and to feel that we are many(many people,great) those that we travel looking for the beautiful of the life and the whole knowledge that in her(it) it is possible to manage to obtain.
That to vibrate of this energy, grows always and expands.
An embrace to all.
Celestial.



La vida es cómo un camino,
a veces llano y agradable,
otras empinado y fatigoso...
pero siempre atractivo.
Y aunque digamos lo contrario,
la mayoría de las cosas,
se podrían conseguir con esta simple formula:

QUIERO + ACTUO = PUEDO.

El problema surge,
cuando nunca llevamos a cabo el “ACTUO”
y concluimos en que... “no puedo”.

Celeste




Doy testimonio.

Testimonio, de lo que por mi corazón y mi alma pasa y es sentido y vivido.De eso hablo y escribo: de lo vivido.

Y al dar testimonio de ello, mi deseo es abrir ventanas... ventanas por donde asomarse y “mirar”. Provocar que se sienta el deseo de “asomarse y mirar”. Mirar qué es lo que hay.

Nos rodea la vida. Toda la vida expresándose, está a nuestro alrededor.Y la vida, al expresarse, lo hace con todo lo que en ella cabe y es posible.
La vida, en su expresión más extensa, es infinita. E infinitos son las vivencias que en ella se pueden tener y sentir.
Creo firmemente, que sólo hay que “asomarse y mirar”. Asomarse a todas las ventanas abiertas que encontremos, con la curiosidad del niño que a todo se atreve, que todo le interesa y a nada teme...y después de mirar... OSAR dar el siguiente paso: el de la ACCIÓN.

Si queremos llegar al “ver”, al “sentir” al “percibir” al “vivir” todo lo que nos rodea, no nos excluyamos de ello.Nos excluimos, al pensar que sólo algunas personas pueden acceder a “eso”. Que sólo otros, puede sentir o vivir así...Pero, TODOS somos iguales. No unos sí y otros no... sino TODOS somos iguales.Las cosas, las sensaciones, las vivencias... están en la vida, expresándose con toda su fuerza y su energía... y la vida, nos está esperando. A TODOS por igual.

Solo hay que atreverse, OSAR... permitirnos ir a ella y SENTIR.

El miedo, el temor, la inseguridad, nos cierra las ventanas.Ni siquiera, nos atrevemos a mirar, sin nada en el corazón ni en el alma, para que entre a ella todo lo que haya.

Hay que mirar con el alma vacía de todo. Vacía de ideas pre establecidas.

Si tenemos el corazón, la mente, el alma llena de ideas preestablecidas, no se podrá llenar de nada más. Nada nuevo puede entrar en ella. No cabe. No se le permitirá. Pero si nos quitamos las ideas pre establecidas, si nos quitamos de encima el filtro de “bueno o malo” de “posible o imposible” de “real e irreal”... si simplemente, miramos con el alma abierta y preparada para sentir y vivir todo lo que haya... lo sentiremos.

Doy testimonio de lo sentido y vivido.
El único mérito es tener la osadía de estar ahí, de no apartarme, de no negarlo, de no disimularlo o encubrirlo. De no cerrar el alma a ello.

Todo lo que puede ser sentido o vivido por un ser humano, puede del mismo modo, llegar al sentir de cualquier otro. Nada súper especial hay en ello.
La magia de la vida, siempre es poderosa, pero de una gran sencillez a la vez.

Esta es la ventana que hoy abro.
Caminando entre los robles...

Algunas mañanas, nos levantábamos temprano. Y aún con el rocío de la noche prendido en el genillo, caminábamos por las estrechas veredas, delante del sol.

Otros días salíamos a ver como iba el avellano, que tal estaban las escobas, si llevaban flor los olivos...

Los más, era simplemente el placer de caminar por el silencio del amanecer... nuestros pasos entre los pinos o la jara...eso tenía algo mágico.


Creo firmemente, que fueron aquellos días, aquellos largos y cálidos días vividos, los que se encargaron de marcar en mi alma, qué era Dios y cómo sentirlo.

Ahora tengo un camino, al borde del valle (todos tenemos el nuestro). Está metido entre robles silenciosos y sabios que prácticamente lo cubren. Por la mañana, mientras va levantándose el sol, el rocío va cayendo en gotitas y la luz tamizada se abre paso tímidamente entre las ramas.
Al caminar por el, los pasos se hunden en las hojas caídas y el tiempo o el lugar, casi, casi desaparecen...sólo estás tú y ese sentir de tu alma.

Algunos me preguntan:
-¿Tú crees en Dios?.
- Sí, les contesto, algunos días, incluso camina conmigo entre los robles.

Celeste
“Marchar es volver a vivir...”

Estábamos en una habitación del hospital.
Los médicos, sabiendo la gravedad de la situación, nos habían dejado a solas con mamá, gravemente enferma. Eran las últimas horas en que la tendríamos con nosotros físicamente.
Sentíamos pena, tristeza...y una gran angustia en nuestro corazón.

Yo tenía la experiencia de haber ayudado en muchas ocasiones a diversas personas en este paso, pero al ser un familiar tan directo, estaba expectante y totalmente abierta a todo lo que en la habitación sucedía.
Las horas iban pasando lentamente, muy lentamente...
La tarde dio paso a las primeras horas de la noche y sólo las luces de la ciudad que se extendía en la falda del hospital, se dibujaban entre la oscuridad.
En la habitación todo estaba en silencio, nadie hablaba.
Mi madre había entrado en una semiinconsciencia de la que sólo a ratos salía para decirnos algo.
Pero, su silencio, era sólo de palabras físicas.
Su mente estaba totalmente despierta y mantenía una claridad muy grande.

Desde hacía un rato, todo el espacio de la habitación se había ido llenando de algo denso y espeso que si bien no podía verse físicamente, sí se sentía perfectamente. Lo sentíamos todos, desde mi familia, hasta las enfermeras... y la vibración que producía, nos tenía a todos nerviosos y tensos.
Me dediqué a hablar con mi madre que parecía inconsciente, pero que yo sabía que podía escucharme y comprender, mejor que nunca, todo lo que en esos momentos tenía que explicarle.
“ no luches, no te resistas... deja que las cosas sucedan...
...tranquila, no estás sola, te ayudarán... tranquila...
escucha en tu corazón, deja que te hablen... deja que te ayuden...”.
Al principio, parecía que nada cambiaba, todo seguía igual.
Había mucho calor en la habitación y teníamos la sensación de que nos faltaba el aire a pesar de que todas las ventanas estaban abiertas.
Era como si la oscuridad de la noche que reinaba fuera, se hubiera apoderado del espacio y no fuésemos capaces de alejarla de nosotros.
Mi madre continuaba inquieta, desorientada, sin saber muy bien qué le estaba pasando...
Yo le seguía hablando suavemente:
“ deja que te ayuden... no te resistas... escucha lo que te decimos...
este es otro tiempo, has llegado a otra forma de ver y de sentir... deja que te ayuden, no tengas miedo...”.
Así pasamos mucho tiempo.
Poco a poco, la vibración que había en la habitación había cambiado.
Ahora era, menos densa, más nítida, se sentía “todo lo que había”, prácticamente se podía ver físicamente. Y esto no sólo me estaba sucediendo a mí, sino a todos los que estabamos en la habitación, ya que cada una en su medida, lo estaban viviendo de igual modo.
La habitación se había ido llenando de seres espirituales que estaban situados alrededor de la cama, rodeándonos a mi madre y a mí... y esperaban.
Su presencia era tan fuerte, que se los podía ver físicamente, su contorno se dibujaba en las sombras de la habitación, eran seres grandes, como de una luz amarillenta...su vibrar era cálido, calmado... y permanecían silenciosos, esperando con respeto. Su fuerte presencia llenaba por completo la habitación. Daba la sensación de que ya no cabía nadie más, allí dentro.
Yo continuaba hablando con mi madre, explicándola cosas. Sentía su mente más despierta y receptiva que nunca y sabía que había dejado de razonar todo lo que estaba sucediendo y que comenzaba a “abandonarse, a dejarse conducir...”.
La madrugada había ido avanzando, y a medida que pasaba el tiempo, la sensación de presión que había en la habitación se había ido suavizando.
Los seres continuaban allí, silenciosos, callados, llenando por completo todo el espacio alrededor de la cama.
Mi madre, se recuperó un poco y nos dijo:
“ les voy a hacer caso... tienen razón, les voy a hacer caso...”
Yo continuaba hablando con ella, para que estuviera tranquila y confiase...
Y lo hizo.
Desde el momento en que lo hizo, todo cambió en la habitación:
La presión que había y que sentíamos todos, desapareció.
El aire, volvió a ser, fluido y fresco, la densidad que nos aplastaba a todos, se fue suavizando y nos comenzamos a sentir todos mejor.
A los pocos minutos, en la habitación se sentía una calma y una paz enorme... toda tensión había desaparecido y la sensación era incluso de bienestar.
Mi madre había perdido totalmente la conciencia y había entrado en coma. Su corazón seguía latiendo aceleradamente obligado por la medicación, pero en su cuerpo no había ningún signo de vida. Ahora, descansaba plácidamente como desconectada de todo.
Al relajarnos, nos dimos cuenta de algo muy hermoso que nos hizo a todos llorar de emoción y agradecimiento.
Los seres que llenaban la habitación y que desde hacía varias horas nos acompañaban, se habían hecho más transparentes y luminosos que antes y formaban un grupo muy tupido alrededor de la cama.
Poco a poco, del cuerpo de mi madre se fue desprendiendo una energía parecida a ellos, estaba encima de ella, formando otro cuerpo, muy parecido a su físico.
Este otro cuerpo permanecía en horizontal, por encima de la cama, y a cada rato que pasaba, se elevaba más hacia arriba.
Todos los seres, estaban pegados a él, como sujetándole con sus manos.
Cada vez estaba más arriba, hasta colocarse por encima de nuestras cabezas, algo más abajo del techo... Solo un hilito de luz, unía los dos cuerpos, uno exhausto y acabado sobre la cama, el otro fuerte y luminoso descansando en manos de los seres que le custodiaban.
En la habitación había una sensación de alegría y de felicidad que nos asombraba.
Sentíamos en nuestro corazón algo muy hermoso y fuerte, algo muy especial, antes nunca sentido que nos hacía estar tranquilos y llenos de una alegría muy grande. La situación que estábamos viviendo era tan clara y llena de tanta fuerza, que toda la tristeza anterior había desaparecido.
De algún modo, sentíamos claramente en nuestra mente la voz tranquila de mi madre, despidiendose, llena de calma, llena de paz...
Nos alegraba sentir lo hermoso que era esta marcha y que ya no había dolor ni oscuridad, que no había duda o sentimientos de perdida, sino que estábamos felices porque todo lo que estaba sucediendo nos mostraba las cosas de un modo totalmente distinto a como lo habíamos visto y sentido hasta ahora.
sentíamos, veíamos, que mi madre, se marchaba llena de felicidad y alegría.
Se marchaba acompañada por seres de luz, que le llevaban en brazos arropada por algo muy bello.
Así permanecimos durantes las siguientes horas hasta que se hizo de día.

Llegó el médico y no sé qué sintió... pero mandó que inmediatamente, le quitasen la medicación.
Casi en el mismo instante de hacerlo, sentimos como su presencia desaparecía, llevada hacia arriba por los seres de luz que durante toda la noche la habían mantenido en volandas.
Se quedó su cuerpo sobre la cama, vacío, desprovisto de toda vida o energía...
Pero no nos pusimos tristes; habíamos asistido a su partida de este mundo y habíamos visto lo hermoso que era.

Ahora sabíamos, comprendíamos, habíamos vivido con ella, algo de lo que era la nueva forma de “vida” que para ella había comenzado.
Y nos quedamos con esa alegría. ¡Con esa alegría..!!!!!!!

Celeste


MI LATIR


Mi corazón, es a veces como el río en el invierno.
Y se siente dividido:
La mitad disfruta de la calidez del sol sobre la hierba.
En la otra mitad, el hielo lo ha paralizado todo y el frío es su único sentir.

Si lato con una, la vida es belleza y armonía, es fuerza e invitación constante a la alegría.

Si lato en la otra, sólo soledad y tristeza veo en todo.

Las dos son mías y componen el mismo corazón. Pero aún así, ni siquiera una de las mitades comprende totalmente a la otra en su sentir.

Que difícil es comprender a los que sufren cuando estás contento y tu alma salta de alegría.
Que difícil es comprender a los que viven en la alegría cuando tu corazón está atravesado por la tristeza...

Sentada junto al río, me quedo en el silencio.
Espero que la vida me de siempre esa sabiduría que supone simplemente estar...
Y COMPRENDER.

Celeste


ELLA

Ella vendía bolsos por los pasillos del metro de Madrid.
Yo, caminaba rápido arrastrada de pasillo a pasillo por las prisas de la mañana.
Sus ojos tenían todos los colores de la vida.

Me detuve ante su puesto en el suelo.
- cómprame un bolso, son baratos... son muy bonitos..!
- no puedo, le dije con una sonrisa, no tengo dinero...yo también soy pobre...
Y ella, con suavidad, sin perder la luz especial que emanaba, dijo:
- vosotros nunca sois pobres. Nosotros, sólo tenemos las manos...y mucho tiempo...

Vi en ella, esa felicidad no habitual que da la aceptación. Y esa paz, que no se consigue con tener...

Me marché con uno de sus bolsos... ella se quedó con mis últimos 10 € para el mes.

Desde aquél día, doy gracias a la vida por tener mis zapatillas, mi tazón de desayuno, el café calentito...doy gracias por mi trabajo, por la comida, por el agua para ducharme, por las sábanas acogedoras que arropan mi cansancio...
ella tenia razón: soy rica!.

Espero viviendo en esta conciencia, conseguir algún día, llevar en mis ojos, la misma serenidad y dulzura que vi en los suyos.

PARA MAMÁ


"Felicidades mamá!.
Tú eres la mejor compañera de aventuras.
Gracias a ti los ángeles, las piedras, la magia, existen.
Tú iluminas con tu alma a muchos corazones.
Con tu ejemplo, fortaleces alrededor.
En tus valores están las montañas, el cielo y la belleza de este mundo.


...Tú alimentas los sueños...!
Belén.

Para mi madre, “padre” y amiga....Celeste.
Salvador.

Sí, hablamos el mismo lenguaje, algo así como entrelazar palabras en el silencio. Y si damos un paseo por el campo; hablamos de la vida, de las sorpresas, de los amores… y ella sabe coger mi alma entre sus manos y despacio, me besa en la frente como cuando era pequeña. Y de repente en un segundo, mis pájaros ya han echado a volar tan, tan lejos, que no recuerdo de donde venían.

Acá en mi mano llevo tu reflejo guardado.

Miri


Cómo decir con palabras lo que sólo un abrazo puede expresar...Mami, un abrazo...!
Anyel


MI INFANCIA

Mi infancia se columpia en la rama de un olivo.
Y mira curiosa sobre el brocal del pozo grande.
Corretea por los chinatos del camino, jugando al escondite entre las encinas silenciosas.

Mi infancia, se quedó por el aire, entre los campos de trigo, con los sonidos que repiten las esquilas.
Sigue jugando a la sombra de los robles. Los curacuratos y las chicharras entretienen sus largas tardes de verano.

Mi infancia camina buscando las mejores escobas para tender la ropa al sol, y se echa la siesta viendo pasar las nubes.
Por la mañana, canta romances y en las tardes, el balar de las ovejas pone la música.

Amanece y se levanta, al marcharse el sol, se recoge.... no tiene horarios ni prisa.

Mi infancia me espera, arropada por una jalda, en la paja de la era.

Y a veces, cuando de tanto ser adulta, se me cansa el alma...
Me regreso y la tomo de la mano.

DE SAL

(de Tony de Mello)
Una muñeca de sal recorrió miles
de kilómetros de tierra firme,
Hasta que, por fin, llegó al mar.
Quedó fascinada por aquella móvil
y extraña masa, totalmente distinta
de cuanto había visto hasta entonces.

“¿quién eres tú?”, le preguntó
al mar la muñeca de sal.
Con una sonrisa, el mar le respondió:
“entra y compruébalo tú misma”.

Y la muñeca se metió en el mar-

Pero medida que se adentraba en él,
Iba disolviéndose, hasta que
A penas quedó nada de ella.

Antes de que se disolviera el
último pedazo, la muñeca exclamó
asombrada: “!Ahora ya sé quién soy!”
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(Texto por el cual comprendí muchas cosas...) Celeste
Dejadme con mi locura, la cordura continuada, me lleva a desvariar.


Ausencia sólo aparente.


Gracias a todos por tanto cariño. Es un honor recibirlo de vosotros.
Estaré cerquita.
No me olvideis.
Un abrazo grande, grande y todo mi cariño.

"BENDITOS SEAN LOS SIMPLES"


Benditos sean los simples, los que no se cuestionan nada, los que no razonan nada, los que no analizan ni deshilan las ideas.
Son más felices, menos cargados de problemas, tienen más paz.
Pero no les admiro, no les tengo envidia, no deseo ni un instante estar en su lugar; porque se les da todo hecho, se piensa por ellos, se vive la rebeldía por ellos, se teme y se lucha por ellos..
Quiero la vida sacudiendo cada célula de mi cuerpo y cada instante de mi pensar.
Solo así se evoluciona.
No me conforma la felicidad larga y simple.
Quiero instantes, chispazos de felicidad que valgan TODA UNA VIDA.

Celeste

... Hijos



Una tarde entera por la pradera silenciosa,
Sentada bajo un roble,
O caminando sin prisas
Por veredas llenas de brezo y escobas.

Una tarde entera, fotografiando nubes
Y esperando al cielo rojo del atardecer.

Una tarde entera mirando nidos de cigüeñas
Sobre los árboles del río.

¡Es hermoso compartir el latir del alma con un hijo!
Y sentir que un hilito de plata invisible y poderoso une su corazón al mío para siempre.


LA RAÑA

Está pasando el río, Le veo desde la ventana.
Su sonido al correr sobre las piedras
y el de los pájaros que no callan entre las ramas,
Es lo único que se oye.
Estoy sentada sola,frente a los leños que arden en la chimenea.
Fuera, en la calle, la lluvia que no cesa, Cae mansamente.
Mordisqueo las uvas gordas y sabrosas que sobraron de la comida...
hace horas que no hago absolutamente nada...

Hay ratos en la vida
Qu te curan de todos los demás.

Celeste.


PERSONAS DRUIDAS


EL ALISO 18 de marzo – 14 de abril

“Existo para el movimiento” “Soy la brillante lágrima del sol”




Carta al compañero anónimo.


Compañero:

Quizás nos hayamos cruzado algún dia de paso al trabajo, o hemos coincidido en algún café, en algun paseo... o de cualquier otra forma.
Minutos de tu vida y la mía han sido vividos en el mismo lugar. Nos hemos visto de pasada, fugazmente... sin reparar casi el uno en el otro.

Pero hoy quiero decirte que:

Posiblemente no sienta como tú. Ni respire por las mismas cosas.
Mis luchas son distintas a las tuyas, mi forma de vivir, puede que ni siquiera la entiendas.
Amamos de modo distintos. Pensamos y sentimos de modo distinto. Nuestras creencias no se parecen y no compartimos las mismas personas ni modos de actuar.

Pero, cuando vivo, te respeto y te amo.

Posiblemente no conozca nunca tu nombre, y tu rostro no pase de ser una imagen borrosa en mi recuerdo... pero te respeto y te amo.

Porque mi vida estaría incompleta sin tu existencia. Todo lo que aportas a ella, me complementa. Tu existencia, pone una nota en la sinfonía del mundo, que sin ti, faltaría.

Aunque nunca nos conociéramos, aunque nunca nos entendiéramos,
aunque siempre fuésemos diferentes y defendiéramos cosas totalmente opuestas:
¡Gracias por tu vida compañero!

Celeste.
PARA LA PAZ.

Tus manos blancas y las mías, en silencio por el aire, borrando los colores de la sinrazón y del dolor.
Tus manos blancas y las mías, recuperando la vibración del amor.

Nada conseguirá ensuciarnos la paz.
Celeste




Conversaciones del alma


Ella, estaba en la acera, esperando...
Yo, di gracias en silencio, por ese don de mirar y “ver”...
Caminé junto a ella y casi sin palabras, nos fuimos entendiendo...
-¿Cómo te llamas? le pregunté.
Y ella, mirándome con calma a los ojos me contestó: no tengo nombre.
-¿No tienes nombre?, de algún modo te llamarán... insistí yo con toda la amabilidad que pude.
-No tengo ningún nombre, volvió a decir ella. Los he perdido todos. He tenido muchos, pero ahora, hasta me cuesta recordar algunos de ellos.
- Me podrías explicar qué quieres decir... no consigo comprender lo que me dices...
- Me han llamado de muchos modos, de muchas formas... he sido esto y lo otro... pero lo fui perdiendo todo: ya no soy, la que crió a sus hijos...ya no soy la mujer de...Ya no soy la “camarada” de las juergas nocturnas... ya no soy “la nueva” de la fábrica de cartón...ya no soy “el 1.114” de la fila del paro. He tenido todos esos nombres...y muchos, muchos más...He vivido muchos años, siendo aquello que mi nombre representaba... sin tener conciencia de que el mío, el que yo era, estaba tapado, oculto o perdido entre todos lo demás.
Pero ahora, desde hace tiempo, ya no tengo ningún nombre...
- ¿Y no has encontrado aún el tuyo, el sólo tuyo? Le pregunté.
- No. Pero estoy cerca, lo sé, estoy cerca... llevo tiempo sin ser nada...quitándome todo lo que me cubría... sin apegarme a nadie ni a nada...estoy cerca...
Yo le escuchaba en silencio, y en mi cabeza se sucedían cientos de palabras que hubieran querido salir, alegando esto y lo otro... pero en realidad, me costaba hablar o razonar lo que estaba sucediendo.
Sólo lo recibía.
Cuando me despedía de ella, me preguntó: - ¿Y tú, tienes nombre, o también te lo han robado?.
Tentada estuve de decirle que sí, que lo tenía...(con veinte años y el primer trabajo, es difícil entender otro lenguaje) pero me contuve.
- No puedo contestarte, le dije, cuando volvamos a vernos, te lo diré.
Han pasado muchos años.
Años en los que mi nombre ha ido cambiando de modo inevitable, una y otra vez.
Años en los que mi nombre, ha desaparecido, perdido entre cientos de vivencias y luchas. Ha sido robado a la fuerza, o entregado voluntariamente como pago de algo.

Ahora la comprendo: sin nombre, esperando el momento de sentirme por entero, libre y desnuda de toda mascara o ropaje...así ando.
Pero ya me falta poco, siento que ya me falta poco...ahora la comprendo..!
La volveré a encontrar algún día, con otra cara, con otra forma...y hablaremos.

Celeste

La vida pasa: LIBRE.


Algunos lugares tienen una magia especial.
Me gusta caminar por ellos, perderme en su silencio lleno de sabiduría.
Escucho entre sus hojas, el canto de la vida que suspendido en sus caminos y sus piedras centenarias, me habla sin palabras.

En ellos, siento lo inútil de tantas cosas que deseamos y por las que, en muchas ocasiones, entregamos gran parte de lo que somos o sentimos, perdiendo trocitos de nuestra libertad.
Perseguimos un nombre, un título, dejar una impronta, no pasar sin dejar huella...
Pero, la vida en su más pura y total expresión, nunca pierde su identidad, no se traiciona, ni se vende, no se pone nombres. Ni deja firmado lo que hace.
La vida pasa bella y de forma anónima, sin títulos.
La vida pasa: LIBRE.

Celeste.

Toda la vida expresandose


(Nadis)

El universo, todo el universo, es el soporte que tiene la vida.
Pero no es la vida. Si no que la vida está en el. El es el espacio en que se desarrolla.

Cada ser que existe, cada cosa animada o inanimada que existe. Tiene en sí la vida. Son el espacio en que la vida se desarrolla.

Un niño, expresa toda vida. .
Un simple caracol, expresa toda la vida.
Una rosa, expresa toda la vida.
La montaña o el río, expresa toda la vida. .

La vida nunca se expresa a trozos. Siempre lo hace de modo global. A diferentes niveles y en distintos modos, según el soporte que tenga. Pero siempre es, toda la vida expresándose.


Personas Druidas

El Fresno del 18 de febrero al 17 marzo

“Soy un viento en agua profundas. Soy la luz y las tinieblas”

¡Pobrecita mi alma:
Algunos días, tiene envidia de las simples y bellas chimeneas...!

Celeste


LA ALDABA


Algunas veces todo lo que necesitamos, se esconden tras una puerta tapiada e infranqueable...
Como fórmulas alquímicas celosamente guardadas, como el conocimiento de lo oculto, o lo sagrado.
Está, pero cerrado para quien no sepa entrar a el.
Las puertas tapiadas, no tienen llaves, no tienen goznes sobre los que girar, no tienen aldabas, ni llamadores.
Cómo pasar pues al otro lado?
Ante ellas, muchas veces damos media vuelta y nos marchamos... sin plantearnos siquiera otra opción.

Pero hay instantes, días dentro de un determinado tiempo...que al pasar ante ellas, tenemos esa claridad, ese conocimiento, esa visión del global, que nos hace sentir dentro de nosotros, con total nitidez, qué hacer.
Y entendemos que, sólo hay que mirar para “ver”. Y que toda puerta cerrada, se cruza con sólo querer estar vehementemente al otro lado y ACTUAR.
La ACCIÓN es lo que modifica y cambia. La acción es la llave de todas las puertas. Y el único modo, de cruzar al otro lado.

Celeste


LOS DETALLES

Caminába por un bosque de pinos. Bajo ellos, la jara y la retama, casi lo llenaba todo.
Eran de esos días en que el silencio, los olores, los recuerdos, te atrapan el alma sumergiéndola en charcos de algodón dulce.
Había tanta vida suspendida en cada rama!.
Como siempre que regreso a ese lugar, es para mi corazón, mágico y poderoso.
Su voz me llega con clara nitidez:
...los detalles...ten en cuenta los detalles...
...Lo pequeño...vive y siente lo pequeño...

Celeste

LA TÍA MARÍA

Algunas tardes, cuando sabía que estaba desocupada, iba a visitarla.
Se hacía la remolona, pero le gustaba hablar...
Tenía que aprovechar ese tiempo en que, con las faenas hechas, se sentaba a coser.
Entonces los calcetines se zurcían, los pantalones se zurcían, las faldas se zurcían... la vida se aguantaba, porque, con mucha, mucha maña: se zurcía.
No era tan mayor, pero por sus manos habían pasado tantos días, que sus años, no eran de calendarios.
Parió siete hijos.
El primero, con las vecinas... que a las primerizas había que ayudarlas mucho...
El segundo, con la ayuda de su suegra... esa mujer amarga...que jamás, excepto aquel día la ayudó...
El tercero, sola, en ese silencio de “aguanta y reza...”
El cuarto, el quinto, el sexto... fueron más fáciles, ya estaba acostumbrada...
El sétimo, deprisa... y con todo el llanto que durante años había retenido por ni siquiera tener tiempo de llorar.
Decía que la vida era como los campos de trigo y amapolas... pero que a ella, le había tocado sólo el rastrojo.
Supe, escuchándola hablar, que allí sentada, después de tanto... había alcanzado la sabiduría de ser feliz, viviendo intensamente el momento presente, por simple que fuera. El sol en sus pies y las ráfagas de viento fresco sobre su cara le bastaban.
Todo el pasado, se había quedado en las aguas del río, bajo los olivos, por las veredas mil veces pisadas...no estaba.
Sólo estaba la calma y la felicidad, de ese momento. Así de simple y de hermoso.
Ella sabía , se lo expliqué muchas tardes, lo importante que era para mi corazón. Y cuanto me enseñó.
(La tía María, pasó el 36 y el 39 y otros muchos parecidos...podría haber vivido en cualquier pueblo...)

BAILANDO CON LA VIDA


Hay días en los que parece que el sol se ha parado de pronto...y estamos, pero vacíos de todo, sin actuar.

Para qué luchar? Para qué moverse?
Para qué seguir y hacer? Para qué cada día el esfuerzo de estar?.
Por nada... Y por todo...
Solo para dar eso que haces a los demás.
Solo para poner esa vibración, que si no fuera por ti, faltaría.
Solo para aportar esa calidez, esa ternura, ese particular hacer que sólo es tuyo.
Si faltas, algo se queda sin cubrir.
Cada uno hará su trabajo bien o mal... pero el tuyo no estará, faltará esa forma, ese modo.

La vida se enriquece con lo que aportas, se nutre de lo tuyo y es más completa.
Con lo que pones en la vida, se crea más paz, más amor, más ternura, más alegría, más calma ...y más VIDA.

Cada uno de nosotros somos únicos e insustituibles.

Nadie puede vibrar como tú. Cuando te paras y no estás... falta tu música en el concierto del universo.

Celeste

DIOS NO TIENE MANOS.


La dijeron que era un esfuerzo inútil.
Que no lo intentase siquiera.
Que ya otros habían fracasado.
Que imposible sin mucho dinero.

La dijeron que mejor rezar, para que el buen Dios fuese misericordioso.
La dijeron que todo serían problemas.

La dijeron que una persona, poco puede...
Que eran muchos y que su esfuerzo sería como una gota de agua.

Pero ella se puso en pie. Camino decidida.
Hizo del rincón más pobre del mundo su hogar, y de todos los que la necesitaban, su religión y su templo.

Un día la preguntaron: -¿porqué todo esto?.
Y ella con una sonrisa cálida, les dijo: - Dios no tiene manos...

Celeste



DEFENSA DE LA PAZ


Sin fuerza o tensión, sin imponerla ...

La suavidad, es el modo más hermoso de perfumar la vida.

Y la mejor forma de defender la paz.

Celeste

Personalidades Druidas

El serbal del 21 de enero al 17 febrero

“soy una ancha corriente en la llanura. Soy el protector de los sueños”
NO HACEN FALTA ALAS


Me lo encontré caminando bajo la nieve, con frio intenso y el viento de cara...
Caminaba arropado por sus pensamientos. Dolorido y cansado, pero con una fin claro en su caminar: terminar la etapa. Llegar. Cumplir la jornada.
Y su determinación eran tan firme que no quiso ser ayudado, ni ser aliviado de su pesada mochila, ni fortalecido por algo para tomar... era su reto, su lucha, su esfuerzo, su batalla... y la llevaría por si solo hasta el fin. Ganaría. Se vencería a sí mismo, a sus miserias, a su cansado cuerpo que le invitaba a rendirse, a la tentación del abandono.

Sentí en él, la fuerza y el poder del ser humano.
Y lo importante que es tener una meta clara en la vida y usar todos los recursos que tengamos a nuestro alcance... para conseguirla.

Le admiré en silencio y un trocito de mi corazón se marchó con él por los caminos.

Me vine cantando, tarareando esa bella canción de Silvio:

“no hacen faltas alas, para hacer un sueño...
basta con las manos, basta con el pecho,
basta con las piernas, y con el empeño.
No hacen falta alas, para ser más bellos.
No hacen falta alas, para alzar el vuelo..."
MIS AMIGOS

! Mis amigos son las notas en la canción de mi vida!.

A tí, te he nombrado "SOL".


TIRITAS






Estaría bien llevar siempre tiritas
En el bolso, por si alguien las necesita...
Tiritas de cariño y comprensión.
Tiritas de sonrisas.
Tiritas de alegría para repartir.
Las mejores medicinas, las que más sanan y consiguen cicatrizar rápidamente las heridas, siempre salen del corazón de los demás y son entregadas GRATIS.